Rutas e Itinerarios
SENDEROS
Cascadas del oued El Kelaa:
Sendero lineal con una duración aproximada de cinco horas (ida y vuelta) y dificultad media. Discurre inicialmente por la margen derecha del río Kelaa, que habrá que cruzar en numerosas ocasiones. De los diversos saltos de agua que se pueden contemplar destaca la gran cascada que culmina el recorrido. El caminante podrá disfrutar también del alegre discurrir de las aguas de una acequia que alimenta un molino de harina tradicional, en mitad de un entorno exuberante de vegetación de ribera típica mediterránea rodeada de imponentes paredes calcáreas. Si hay suerte, incluso se pueden avistar familias de monos de berbería.
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Ghomara
Sendero lineal de una jornada de duración y con una dificultad considerable. El inicio de sendero se encuentra junto a los lavaderos de Rass El Maa, en Chefchaouen. Continúa faldeando por las laderas del Jbel Tissouka, pasando por el pueblo de Mechkralla, donde existe un gîte rural en funcionamiento. En la aldea de Tissouka podremos contemplar un espléndido bosque morabítico con ejemplares centenarios de enebros y encinas.
A partir de aquí el sendero asciende hasta las inmediaciones del Jbel Lâkraa, que con sus 2159 m constituye el techo del Parque y de toda la provincia. Los matorrales dan paso a amplias praderas salpicadas de curiosas formaciones rocosas, desde las que contemplar hermosas vistas del cercano Parque Regional de Bouhachem. Desde las proximidades del Lâkraa el sendero nos introduce progresivamente en los bosques de pinsapo, el abeto característico de este espacio natural, que ya en las cercanías del área recreativa denominada Plaza de España presenta formaciones mixtas con el cedro del Atlas.
En este lugar se tomará una pista en dirección sur hacia Bab Taza, alcanzando en pocos minutos una casa forestal utilizada por los guardas encargados de la conservación de estos bellos parajes.
Durante el recorrido de bajada de este tramo hasta la llegada a Bab Taza se podrán contemplar claramente los cambios progresivos de vegetación conforme se desciende en altura. De esta forma, los abetos y cedros dan paso paulatino a los pinos y, en las zonas umbrías, a quejigos, arces y tejos, para poco a poco ser sustituidos por las formaciones de encinas y coscojas típicas de las zonas bajas mediterráneas. Una auténtica lección de ecología y botánica.
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Ifahsa
Sendero circular de entre cinco y seis horas de duración y dificultad considerable, debido al fuerte desnivel. El punto de inicio se encuentra a orillas del río, en el coqueto adouar de Ifahsa que, a pesar de su pequeño tamaño, cuenta con un alojamiento rural. La fuerte subida inicial en zigzag culmina con unas vistas de la garganta del oued Laou, de impresionante belleza, que recompensan con creces los esfuerzos realizados. Posteriormente, el sendero atraviesa los pueblos de Tamtile y Amelil, este último también con posibilidad de alojarse en un gîte rural. El sendero discurre entre matorrales mediterráneos con la destacable presencia del araar, conocido como tuya de berbería. Se trata de un árbol, a menudo con porte arbustivo, de madera olorosa y resistente que se utiliza para la fabricación de diversos utensilios, y que cuenta en el Parque con algunas de las poblaciones mejor representadas del mundo.
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Jbel Tasga (Torite)
Sendero circular de unas seis horas de duración y dificultad baja. Desde la carretera de Akchour tomamos la pista que asciende a Ouslaf, entre los huertos y frutales que aterrazan esta fértil ladera. Una vez allí giramos en dirección suroeste remontando la loma hasta un collado desde donde divisaremos hermosas vistas a ambos lados, si la niebla lo permite.
El descenso se ameniza con la irrupción de una acequia que nos conducirá cómodamente hasta la aldea de Arhermane, con su magnífico bosque morabítico a las afueras, justo en el límite occidental del Parque. Tras cruzar un rudimentario puente sobre el arroyo, el sendero gira hacia el este rodeando la gran mole de roca viva. Un pinar de repoblación ofrece un poco de sombra justo antes de salir de nuevo a la carretera.
L’akrar
Sendero circular de unas nueve horas de duración y dificultad alta. El inicio se encuentra junto a la Casa del Parque (Ecomuseo) del Parque, próximo al cámping. La pista se adentra en un valioso pinar de repoblación de pino carrasco que protege al suelo frente a la erosión y al pueblo frente al riesgo de avenidas de agua y barro. Durante el prolongado ascenso, pasaremos por un mirador recientemente construido con magníficas vistas del valle del oued Laou y los montes de Bouhachem enfrente, el manantial de Aïn Tissimlane, que surte de agua a Chefchaouen, y el balcón natural de Sfiha Telj, a pocos metros antes de alcanzar la cumbre.
Los primeros pinsapos se yerguen majestuosos ante nuestra vista y nos dan la bienvenida a la alta montaña del Rif. El sendero gira al oeste rodeando el Jbel El Kelaa y luego al sur, bordeando el límite del Parque. Mención especial merecen la mezquita de Chrifiyine, cuyo minarete inclinado constituye toda una rareza, así como l’akrar d’El Kelaa, uno de los últimos graneros colectivos tradicionales del Rif que, sin duda, vale la pena conocer.
Puente de Dios
Sendero circular con una duración estimada de tres horas, con un grado de dificultad considerable debido a la pendiente pronunciada durante todo el trayecto hasta el puente natural.
Discurre por la margen izquierda del oued Farda, pudiéndose apreciar la vegetación de ribera característica de esta región y el encajonamiento espectacular del río, que ha ido horadando y disolviendo a lo largo de los siglos la dura roca hasta configurar formaciones tan sobrecogedoras como la del Puente de Dios, una estrecha pasarela natural que conecta ambas laderas por encima de las gargantas. Desde este lugar con connotaciones místicas para muchos, el sendero regresa faldeando por la vertiente opuesta en dirección norte hasta descender de nuevo a la confluencia de los ríos Farda y El Kelaa en el idílico paraje de Akchour.
Ribera del oued Laou
Sendero lineal de unas cinco horas de duración (ida y vuelta) y dificultad baja, que transcurre paralelo al oued Laou. Se recomienda su inicio desde Ibouharane, para así avanzar en el sentido de las aguas. El río ha excavado, antes de morir en el Mediterráneo, unas espectaculares gargantas de paredes verticales que harán las delicias de cualquier senderista ávido de naturaleza indómita. Esta imponente cicatriz de piedra y agua, establece la frontera entre la provincia de Tetuán y la de Chefchaouen. Tras un agradable paseo a orillas del río, el sendero desemboca de nuevo en la carretera, junto al aduar de Afertane.
En época de lluvias, cuando el caudal es suficiente este tramo es navegable, por lo que se puede contactar con empresas de turismo activo locales para organizar la actividad. Conviene estar atento a las posibles crecidas del río y extremar el cuidado y el respeto por el entorno, de gran fragilidad.
Ribera del oued Tassikesté
Sendero lineal de unas dos horas de duración (ida y vuelta) y dificultad baja, que discurre paralelo al oued Tassikesté. Este apacible río dibuja la frontera norte del Parque Nacional y proporciona uno de los paseos más agradables y menos frecuentado del espacio protegido. Resulta además muy sencillo acceder a este lugar. La vegetación es la propia de las riberas mediterráneas, con abundancia de adelfas que en primavera salpican de color sus verdes márgenes. Las gargantas del Tassikesté, mucho menos conocidas que otras en el Parque, esconden sin embargo numerosos valores que este sendero nos ayudará a descubrir. Ver brotar el agua de la misma roca o aprender el funcionamiento de un molino hidráulico tradicional son algunas de las sorpresas que aguardan al senderista intrépido.
Subida al Kelti
Sendero circular de unas siete horas de duración y dificultad alta. El fuerte desnivel que hay que salvar para llegar a la cumbre del jbel Kelti exige del senderista una adecuada preparación física. Desde las inmediaciones de El Ouadiyine parte el itinerario que irá trepando por las laderas del macizo calizo y que nos llevará a través de paisajes de piedra en los que sólo las especies mejor adaptadas a las duras condiciones ambientales son capaces de sobrevivir. Allí podemos descubrir el resultado del incansable trabajo del agua sobre la roca viva, que ha ido modelando singulares formaciones kársticas, como las dolinas. En las cumbres del Kelti, apenas unos cedros resisten con vida, testigos mudos de un bosque mucho más extenso que la mano del hombre ha relegado a unos pocos ejemplares.
Talâat Adhrousse
Sendero lineal de unas cuatro horas de duración y dificultad media. Desde el pueblo de Talembote parte una pista en dirección noroeste que nos conducirá hasta el borde mismo de uno de los farallones más impresionantes del Parque: Talâat Adhrousse. A medida que ascendemos, las vistas del valle del río Talembote se hacen más extensas y la temperatura desciende. En días claros se pueden divisar enfrente incluso las gargantas del Farda con el famoso Puente de Dios a lo lejos.
Tras tomar una bifurcación a la izquierda llegamos a un denso pinar cuyas copas peinan las nubes atrapando las gotas de humedad en sus acículas y troncos cubiertos de líquenes. El bosque se abre para dar paso a una explanada situada sobre la cumbre. Desde este lugar privilegiado, como si de un colosal escenario se tratara, se pueden disfrutar unas de las mejores vistas de todo el Parque, con un rosario de montañas alrededor, de las que destaca el majestuoso jbel Kelti justo en frente. Al norte, el mar Mediterráneo e incluso Europa. El viento suele azotar aquí arriba, así que hay que tener precaución de no acercarse demasiado al borde de los cortados.
Travesía Chefchaouen-Assifane
Sendero con inicio en Chefchaouen que cruza el corazón del Parque atravesándolo de oeste a este. El presente itinerario permite descubrir los valores más relevantes que atesora este espacio protegido a lo largo de un recorrido divisible en tres o cuatro etapas, según se quieran hacer más o menos largas. En muchos de los aduares por los que pasa existen alojamientos rurales (gîtes) en los que poder experimentar en carne propia la hospitalidad de la población local, su gastronomía, su forma de vida y su humilde compañía.
Aduares como Azilane, Afeska, Taria, Abou Bnar, Beni M’Hammed o Adeldal harán las delicias del viajero. Los campos de cultivo alternan con los bosques de pinsapos y cedros. Debido a la abundancia de pistas y caminos, resulta sencillo perderse sin la ayuda de una buena cartografía, o mejor, de un guía local que sin duda hará nuestra experiencia más enriquecedora y nos acercará al rico patrimonio natural y cultural del Rif. A partir de Adeldal, el sendero se bifurca en dos ramales. Uno conduce hasta Assifane y el otro hasta Beni Bouhlou.
Travesía Chefchaouen-Targha
Sendero con inicio en Chefchaouen que atraviesa el Parque de sur a norte hasta llegar al mar Mediterráneo a la altura de Targha. A lo largo de varias etapas el viajero podrá conocer hermosos pinsapares, gargantas naturales excavadas por ríos cristalinos, fuentes, cuevas, bosques morabíticos, mezquitas, puentes naturales, además de aduares como Azilane, Afeska, Imizzar, Talembote, Tajiniarte, Tamsasnounte y Beni Maâla, algunos de los cuales disponen de alojamiento rural (gîtes). En definitiva, uno de los senderos más largos y completos del Parque que permiten sumergirse en la vida y los paisajes del Rif. Si nos hacemos acompañar de un guía local, la experiencia será aún más satisfactoria.
RUTAS TEMÁTICAS
En Talassemtane podremos disfrutar de dos rutas temáticas, una panorámica, que recorre las gargantas del Oued Laou en el sector noroccidental y otra, de alto contenido cultural y espiritual, la Ruta Morabítica, que discurre por la carretera sur que bordea el Parque.
Para ver las Rutas Temáticas pincha aquí.
CARRILES CICLOTURISTAS
Los numerosos carriles que vertebran el Parque ofrecen grandes posibilidades para los amantes de este deporte de naturaleza. Aquí se lanzan algunas propuestas.